Escenografía para la obra Tío Vania de Antón Chéjov.
Se propone un fondo negro de pizarra. Mientras el público va accediendo a la sala, los actores dibujan los elementos que delimitan el espacio: puertas, ventanas, jardín... Los demás elementos muebles se presentan en color blanco con unos diseños semejantes a dibujos materializados. Cuando comienza la acción, las puertas y ventanas anteriormente dibujadas, pueden pranticarse por los actores.
