The un-architect. Performance arquitectónica.

"La sofisticación de la conciencia de las artes es tal hoy en día (1969) que se podría afirmar de hecho que muchas de las gasolineras de plástico y acero inoxidable iluminadas brillantemente de ciudades como, por ejemplo, Las Vegas, son la más extraordinaria arquitectura diseñada hasta la fecha."

The Education of the Un-Artist. Allan Kaprow.

En un momento en el que casi toda la arquitectura rebosa retórica y es cada vez más referencial o autoreferencial, revisamos la afirmación del americano Allan Kaprow (1927-2006) con gran sorpresa. En primer lugar por lo adelantada a su tiempo y en segundo porque el que hace tal afirmación no es un arquitecto, si no un artista plástico.

Han pasado décadas desde que los primeros artistas que cuestionaron el concepto mismo de arte, hicieran irrupción en el panorama internacional. Algunos, como John Cage (1912-1992) en música o Kaprow en teatro, exploraron los límites más difusos de la expresión artística, entre el arte y el no arte, música y ruido, teatro y performance. De este modo se llegaron a establecer algunos órdenes para definir el no-arte, como aquel que sin ser arte había captado la atención del artista, una especie de arte en potencia. Este concepto no libera del todo al arte de sus convencionalismos y servidumbres pero aporta un nuevo punto de vista para la revisión del término.

Las aplicaciones del no-arte llegarían con las performances, happenings e infinitud de nuevas expresiones artísticas pero ¿qué sucedió en arquitectura? La respuesta más inmediata se suele buscar nuevamente del lado de los artistas, o de los “artistas-arquitectos”, como Gordon Matta-Clarck (1943-1987) y sus intersecciones en edificios. Pero realmente este tipo de acciones, que podríamos calificar de anti-arquitectónicas, no pusieron de manifiesto una auténtica revisión del concepto mismo de arquitectura.

¿Sería posible una no-arquitectura? ¿Una arquitectura en potencia, que revisara desde la negación la propia arquitectura? Podría ser una suerte de performance arquitectónica que lograra aliviar la sofisticación y excesos metafóricos que padece en la actualidad.

Logrado el objetivo podríamos observar la arquitectura con la mirada de aquel que aprecia la belleza de una máquina, libre de toda retórica. Pero esta no-arquitectura sería fugaz y rápidamente sería imposible sustraerla de la metáfora. Probablemente la única no-arquitectura terminó con la primera casa, después que supimos que era una casa y ya nunca más sea posible... si fue posible alguna vez...¿? En fin un lío…(1)

(1) Este es del tipo de textos que son más bien una especie de repentización de ideas, conceptos y reflexiones en proceso. No hay que tomárselas muy en serio ya que no pretenden ser más que simples insinuaciones compartidas.