Memoria capturada
El tiempo de exposición para obtener un daguerrotipo era de entre 15 y 30 minutos bajo una luz brillante. Se podría decir entonces que no era una instantánea, si no más bien una momentánea. Además por su proceso de obtención cada daguerrotipo era único y no se podían obtener copias. Así, cuando observamos a sus protagonistas, en realidad observamos un fragmento de tiempo atrapado, una memoria capturada.


